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La logística prepara la mejora de la coordinación interna para el transporte marítimo de pellets
https://elmercantil.com/ [09/01/2026]
El Reglamento (UE) 2025/2365, conocido como el Reglamento de Pellets de la Unión Europea (UE), relativo a la prevención de las pérdidas de granza de plástico para reducir la contaminación por microplásticos a lo largo de toda la cadena de la industria de los plásticos entró en vigor el pasado día 17 de diciembre. El objetivo es buscar la pérdida cero y evitar eventos como el accidente del buque ‘Toconao’, que afectó a la costa del norte de Galicia en 2023 y que causó la pérdida de seis contenedores de carga, entre los cuales había uno que transportaba mil sacos de 25 kilos cada uno de granza de plástico. Como consecuencia de ello, millones de partículas aparecieron en las costas gallegas. Ahora, el sector logístico y la industria plástica se preparan para afrontar una mayor inversión y unos mayores esfuerzos en adaptación de procesos de carga y descarga, manipulación de pellets, trazabilidad y mejor coordinación con todos los actores de la cadena, a la vez que se integra todo esto en su operativa diaria —especialmente las pymes—.
En este nuevo escenario, la colaboración entre actores se dibuja como uno de los pilares centrales para que el reglamento funcione en la práctica. “La norma no sólo establece responsabilidades individuales, sino que incentiva una acción colectiva y coordinada de todos los actores logísticos —cargadores, transportistas, terminales, navieras, puertos, receptores, etc—”, asevera la jefa de Proyectos de Sistemas de Embalaje y Distribución de Mercancías del Instituto Tecnológico de Embalaje, Transporte y Logística (Itene), Patricia Navarro. También será importante acordar responsabilidades claras en caso de incidentes y definir protocolos comunes de actuación. El nuevo reglamento define la granza de plástico como todo material de moldeo que contenga polímeros, de origen primario o secundario, o ambos, independientemente de si se ha obtenido a partir de biomasa o de si está diseñado para biodegradarse con el tiempo. De la misma forma, la normativa obliga a cargadores, operadores y armadores a implementar planes de gestión de riesgo, formación de personal y medidas de prevención y limpieza, con certificación obligatoria para medianas y grandes empresas y requisitos específicos para el transporte marítimo, entrando en vigor progresivamente tras su publicación.
Asimismo, establece un conjunto de obligaciones relativas a la manipulación de estos micropellets de plástico para prevenir la pérdida en todas las etapas de la cadena de suministro, algo que, según datos de la UE, constituye la tercera mayor fuente de liberación no intencionada de microplásticos al medio ambiente en el territorio comunitario. El alcance de la regulación implica tanto a operadores económicos que manipulen más de cinco toneladas de mercancía al año —es decir, productores, transformadores y distribuidores—, como a operadores económicos que exploten instalaciones de limpieza de contenedores y cisternas, a armadores de la UE y extracomunitarios que operen en la UE, y a otros agentes del transporte marítimo —expedidores, operadores y capitanes—. Aunque no indica expresamente cómo estibar, sí fija obligaciones que modifican procedimientos de estiba, trincaje, segregación y manipulación para evitar pérdidas durante el ciclo portuario y el transporte. El objetivo es asegurar que los pellets no puedan salir del embalaje ni del contenedor, en ninguna fase del transporte, desde la terminal de origen hasta destino.
CLAVES DEL REGLAMENTO SOBRE MICROPELLETS*
Transporte marítimo y estiba
Garantizar la buena calidad de los embalajes, resistentes a vibraciones y manipulación:
Supervisión previa del estado del contenedor.
Minimizar aperturas del contenedor durante la operativa.
Señalizar con etiquetado e instrucciones de emergencia básica en caso de derrame.
Proporcionar información sobre la carga antes de la estiba al operador, agente y capitán del buque.
Cumplimentar una petición de estiba especial para los contenedores con granza de plástico.
Seguir estrictamente la planificación de estiba y segregación para minimizar el riesgo de pérdida de pellets durante manipulación y transporte.
Estibar preferiblemente bajo cubierta, en zonas con menor deformación estructural y riesgo de impactos o a bordo en zonas protegidas de las cubiertas expuestas.
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*En caso de incumplimiento de estas medidas, las autoridades pueden suspender la actividad o inmovilizar el transporte hasta garantizar el cumplimiento.
Fuente: Unión Europea
Hasta el momento, los actores de cada fase de la cadena de suministro se han mostrado a favor del reglamento, que consideran muy positivo, aunque en el caso de la Asociación Española de Industriales de Plásticos (Anaip) también reconocen que su aplicación supone un reto. Además de ser necesario revisar en profundidad los procedimientos internos de manipulación, almacenamiento, carga y descarga de pellets, la asociación señala que habrá que 'reforzar la trazabilidad y la documentación asociada', así como adaptar los sistemas de gestión y, en algunos casos, 'realizar inversiones adicionales en equipos de prevención y contención de pérdidas, así como en soluciones de embalaje más robustas'. No en vano, los expedidores están obligados a garantizar que la granza esté guardada en embalajes de buena calidad y que aguanten las condiciones normales del transporte. Asimismo, antes de que la carga suba a bordo, deberán proporcionar la información de transporte al operador, al agente y al capitán del buque. También deberán cumplimentar una petición de estiba especial para los contenedores con granza de plástico.
Por otro lado, los operadores, agentes y capitanes deberán garantizar que los contenedores con granza se coloquen y se aseguren adecuadamente basándose en la información recibida. Y en concreto, los contenedores deberán colocarse preferiblemente bajo cubierta o, si no es posible, en zonas protegidas y menos expuestas. Por otro lado, 'la Organización Marítima Internacional (OMI) ya ha anunciado que revisará el grado de cumplimiento de su circular voluntaria y tomará medidas al respecto, previsiblemente de carácter obligatorio, teniendo como objetivo que la granza de plástico no acabe en el medioambiente', según apunta Plastics Europe, la asociación comercial que representa a los fabricantes de plásticos activos en la UE. Aunque el pellet de plástico no está considerado una mercancía peligrosa, como señala el director de Logística y Transporte de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), Jesús Soriano, el punto crítico está en la sujeción del contenedor al buque. 'El reglamento nos exige que avisemos del contenido de los embalajes donde vamos a transportar los pellets de plástico', explica Jesús Soriano. 'Y esos envases, además de ir etiquetados, deben tener una calidad suficiente para aguantar sobreesfuerzos y condiciones meteorológicas propias del transporte marítimo. Con estas directrices, que son muy sencillas, vamos a conseguir reducir muchísimo la fuga de pellets', asevera el directivo de Feique.
UN RETO PARA LA CAPACIDAD DE LAS PYMES
Desde 2015, la industria europea de fabricación de plásticos ha ido adoptando progresivamente, y con carácter voluntario, el programa internacional Operation Clean Sweep (OCS). En el marco de ese programa, cada empresa que fabrica o manipula granza de plástico reconoce la importancia de tener cero pérdidas de producto y se compromete a adoptar las mejores prácticas. Sin embargo, aunque las empresas adheridas a ese programa suelen comprender bien esas prácticas, Plastics Europe apunta a que estas medidas no siempre se han aplicado de manera exhaustiva, de la misma manera que la adhesión a este programa por parte de la industria de los plásticos sigue siendo limitada, siendo las compañías de mayor tamaño las que cuentan con más posibilidades y recursos para sumarse a él. En lo referente a las pymes, el reglamento prevé distintos grados de implementación, según el tamaño de la empresa y según sus recursos, e igualmente prevé ayudas para su aplicación.
'En el caso de los transportistas y cargadores ya se habían publicado disposiciones de carácter voluntario como la circular de la OMI para el transporte de los pellets por mar, pero el Reglamento las hace obligatorias', amplía Plastics Europe. No obstante, 'generará más cargas administrativas', sobre todo en el caso de las empresas más pequeñas. Más allá de los aspectos documentales, resulta clave organizar la adaptación de los procesos de carga, descarga y almacenamiento, el punto donde reside el principal desafío para las pymes a la hora de manipular pellets de plástico. 'Para las microempresas se prevén mecanismos más simplificados, como las autodeclaraciones, mientras que las empresas de mayor tamaño deberán recurrir a sistemas de certificación por terceros', describen desde Anaip. Un enfoque que, afirma la asociación española, resulta esencial para que la norma sea aplicable en la práctica.
Para las pymes, aunque las obligaciones sean más sencillas en términos formales, 'la integración de estos nuevos requisitos en su operativa diaria puede suponer un esfuerzo relevante, sobre todo si hasta ahora no se había abordado la gestión de pellets desde una perspectiva ambiental estructurada', describe Anaip. En el momento de poner en marcha la directiva, Bruselas afirmó que el texto contribuiría a reducir, o directamente evitar, las cargas administrativas innecesarias, pero la realidad, según apunta la responsable de Seguridad de Procesos y Productos de Itene, Arantxa Ballesteros, es que 'sí introduce nuevas obligaciones, y por tanto costes adicionales, especialmente para ciertos sectores, según el tamaño de empresa'. En comparación con otras normativas de la UE, la burocracia se reduce, pero no la carga existente. 'Lo que hace es añadir nuevas obligaciones, justificadas ambientalmente, pero igualmente costosas en tiempo, organización y control, ya que exige trabajo extra', describe Ballesteros.
Ahora bien, Anaip matiza que muchas de estas obligaciones no responden a un afán burocrático, sino a la necesidad de traducir un objetivo ambiental en medidas concretas. 'La limpieza de vertidos, la comunicación del contenido de las cargas o el registro de incidentes no son trámites arbitrarios, sino responsabilidades inherentes a la prevención de impactos ambientales', afirman fuentes de la asociación. El texto legal especifica que estas obligaciones de notificación, gestión de riesgo, formación, trazabilidad y certificación, cuando se requiera, tendrán aplicación directa desde el 17 de diciembre de 2027 en todos los Estados miembros sin necesidad de legislación. No obstante, hasta diciembre de 2027, las empresas tienen un periodo de transición de dos años para adaptarse a contar desde este 2025. En el caso del transporte marítimo, puede haber una adaptación adicional de un año debido a su complejidad. Finalmente, a partir de diciembre de 2028, se aplicarán normas adicionales para el transporte marítimo y operadores de buques con un año más de adaptación respecto al resto.